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8 d’abr. 2013

Mil-hojas de nata y frambuesa

Buenos días,

Esta semana parece que la primavera no quiere acabar de llegar, porque hace mucho frío. Así que para que no os aburráis en casa os traigo receta y además muy fácil.
Se trata de un mil-hojas con nata y frambuesa, no tiene mucha complicación y el resultado es buenísimo.



No me entretengo más y os pongo la receta.



Ingredientes (para 2 personas)
- 1 lámina cuadrada de hojaldre (puede ser congelado)
- azúcar blanco
- 400ml de nata para montar
- mermelada de frambuesa


Preparación
Si utilizáis hojaldre congelado, hay que dejarlo descongelar del todo para que no se rompa al desdoblar la lámina. Cortamos la lámina por la mitad, y de cada trozo hacemos tres porciones.

Precalentamos el horno a 200ºC. Cogemos una bandeja de horno y ponemos un papel de horno encima y lo llenamos de azúcar, colocamos las láminas de hojaldre encima, las pinchamos con un tenedor y las volvemos a espolvorear generosamente (muy generosamente) con azúcar.
Ponemos otro trozo de papel de horno encima del hojaldre y encima le ponemos una bandeja que haga peso encima de todos los trozos de hojaldre. Lo metemos en el horno unos 20 minutos, ya sabéis que el tiempo depende de cada horno así que mejor ir vigilando para que no se queme el azúcar. Tiene que quedar como un caramelo dorado encima del hojaldre.




Mientras tenemos el hojaldre en el horno montamos la nata, para que monte bien tiene que estar muy fría, y le añadimos una o dos cucharadas soperas de azúcar. No añadir mucho azúcar ya que también le pondremos luego mermelada y podría quedar demasiado dulce. Os recomiendo que si vuestra nata no queda montada muy fuerte (este fue mi caso) utilicéis estabilizante para nata (yo no tenía y no lo hice) ya que así cuando montéis el postre podréis poner la nata en forma de rosas y quedará más bonito.


Una vez la nata esté bien montada la dejamos en la nevera hasta el momento de utilizarla.
Sacamos el hojaldre caramelizado del horno y lo dejamos enfriar completamente.

Para montarlo es muy sencillo, en el plato en el que vayamos a servirlo ponemos una lámina de hojaldre, encima una capa de mermelada de frambuesa y encima de ésta una capa de nata montada. Tapamos con otra lámina de hojaldre caramelizado y repetimos el proceso con la mermelada y la nata.



Ponemos la última capa de hojaldre caramelizado y ponemos encima nata y dos o tres cucharaditas de mermelada para decorar (como se ve en la primera imagen) y lo guardamos en frío hasta el momento de servir.



Si necesitáis muchas porciones en lugar de hacerlo individual podéis hacer una tarta redonda o cuadrada utilizando las láminas de hojaldre enteras, y después cortar el trozo que quiera cada comensal.

Espero que os animéis a probarlo porque como habéis visto no es muy complicado de hacer, y si lo preparáis ya me contaréis el resultado.
Un abrazo a todos.