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15 d’abr. 2013

Tarta de caramelo (y como aprender de los pequeños errores)

¡Buenos días!
Esta semana os traigo una receta muy fácil y también como se aprende de los pequeños errores que todos cometemos cuando hacemos una tarta o cualquier otra receta por primera vez.
El pastel de esta semana se trata de un pastel de caramelo que saqué de un libro que me encanta, se llama Recetas Básicas de Chocolate y tiene recetas muy buenas: desde los básicos como un ganaché hasta tartas y bombones muy elaborados. Además todas las recetas están explicadas paso a paso.



Bueno pues hacer el pastel siguiendo las instrucciones del libro fue muy fácil. Preparé todos los ingredientes a primera hora de la mañana y me puse manos a la obra.




Lo primero que hice fue forrar el molde con la pasta brisa y ponerlo un rato en el congelador tal y como decía la receta. Aquí cometí el primer pequeño error, en la receta no ponía nada de pinchar la masa pero yo lo hice antes de ponerla en el congelador para que no subiese luego en el horno. Consecuencia: cuando eché el caramelo salió por alguno de los agujeros que no se habían cerrado al cocer.



Cuando la masa había estado suficiente rato en el congelador, cubrí la masa con papel de horno y garbanzos secos y la horneé durante una media hora, hasta que estuvo crujiente. Después la dejé enfriar.
Mientras enfriaba la masa hice la crema de caramelo, aquí sí que seguí al pie de la letra las instrucciones del libro solo que doblando las cantidades porque mi tarta era un poco más grande.



La crema de caramelo también tenía que enfriar así que mientras hice el ganaché de chocolate que iba encima del caramelo.
En la receta del libro pone ganaché de chocolate negro, pero en mi caso tenía en casa un par de tabletas de Nestlé Postres Blanco y decidí que pondría ganaché de chocolate blanco. Segundo pequeño error: no pensé que el chocolate blanco no endurece tanto como el chocolate negro, en consecuencia tendría que haber puesto menos nata en el ganaché pero no lo hice. El ganaché quedó bien pero le costó mucho cuajar y no quedó como habría quedado con chocolate negro.
Cuando tuve todo preparado y bien frío monté la tarta. En el fondo de la base puse una generosa capa de crema de caramelo.

Y cuando la crema de caramelo se hubo enfriado del todo y hubo cuajado un poco puse encima el ganaché de chocolate blanco.


Cuando tuve la tarta montada la puse en la nevera y la dejé cuajar hasta el día siguiente. Además me di cuenta que la masa quebrada de compra queda muy delgada para aguantar bien el relleno.
En resumen, el resultado final no fue malo, el sabor era buenísimo y la combinación del caramelo con el ganaché no quedaba empalagosa ni nada. La verdad es que todos los que la probaron coincidieron en que la tarta era buenísima. También tengo que decir que me ha servido para saber lo que no tengo que volver a hacer cuando quiera repetir esta tarta, tan simple como hacer yo la masa quebrada en casa y hacerlo con ganaché de chocolate negro.

Pero bueno, sacaremos la parte positiva y es que he aprendido a hacer crema de caramelo y que no volveré a cometer los mismos errores.
¡Feliz semana!