Esta semana vamos con retraso pero aquí estamos. Parece que,
cómo pasa estos últimos años, nos hemos saltado el otoño y hemos pasado al
invierno; pero eso no es problema porque así cuesta menos encender el horno…
Sigo con recetas de otoño, resulta que hace un par de años
nos regalaron un montón de manzanas (unos 4kg,
para ser exactos). Pero no eran manzanas cualquiera, eran manzanas “de
casa”, de esas que cuando entras en casa sabes que tienes manzanas aún sin
haberlas visto porque huelen muy y muy bien. Para que no se estropeasen guardé
unas cuantas para comer y con el resto hice compota de manzana, para hacer
postres o para comer acompañando algún plato de carne.Hace unos días encontré el último bote de esa compota que me quedaba y pensé en utilizarlo en un bizcocho que hacía tiempo que tenía apuntado en mi libreta de recetas y aún no había hecho. No es nada complicado y no hacen falta muchos ingredientes.



