Estamos ya en la recta final del verano, pero aún quedan
unas semanitas para acabarlo de disfrutar.
Hoy quiero enseñaros una tarta que a mí me encanta,
básicamente porque adoro la nata y la yema quemada.Se trata de la tarta San Marcos, investigando estos días he descubierto que se trata de una tarta típica de Castilla y León, concretamente del convento de las Monjas de San Marcos.
Esta tarta combina bizcocho, nata y yema quemada. Existen
variantes, como por ejemplo poner en el relleno mitad nata y mitad trufa o todo
trufa. Eso ya lo dejamos al gusto de cada uno.